Llega hecha
Sale del taller terminada. En destino se apoya y se conecta.
El origen
SALT & SOUL nace de la manía de querer estar en el sitio bueno sin tener que levantar una casa.
De dónde viene esto
Nadie pidió
un proyecto.
Esa caseta lleva ahí más años que nosotr@s. La levantaron pescadores que necesitaban dónde guardar la barca y dónde secarse. Madera, caña, piedra y lo que trajo el mar.
Todo el mundo ha querido una. La caseta del varadero. La cabaña en el campo. El refugio a media hora de casa donde no llega la cobertura. Y todo el mundo se topa con lo mismo: los sitios buenos no se venden, y donde se puede construir no está el sitio bueno.
Esto empieza ahí. No en una fábrica: en la terquedad de volver a un sitio así.
Lo que cambia
Cabe en un contenedor porque tiene que caber en un camión, en una grúa y, si hace falta, en una barcaza.
Sale del taller terminada. En destino se apoya y se conecta.
El día que ese sitio deja de ser tuyo, se va como vino. No deja cimentación ni escombro.
Acero de contenedor marítimo. Nació para cruzar océanos en cubierta.
El permiso sigue siendo del sitio: eso no lo resolvemos nosotr@s y no vamos a decir lo contrario. Lo que desaparece es la obra.
Estudio inicial
Revisamos el uso, la ubicación, los accesos y la implantación antes de formalizar el pedido.
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